Santa Marta vuelve a encender las alarmas en materia de seguridad. El mes de noviembre cerró con un saldo de cinco homicidios a bala ocurridos tan solo durante el último fin de semana, una cifra que genera amplia preocupación entre los ciudadanos, quienes esperaban una reducción de los hechos violentos en esta época del año. Lejos de disminuir, las estadísticas siguen en aumento y evidencian un panorama complejo en distintos sectores de la ciudad.
Como si fuera poco, el inicio de diciembre ya dejó un nuevo crimen: en la madrugada de este primero de mes, un hombre fue asesinado también a bala en la capital del Magdalena, encendiendo aún más las alertas sobre la escalada de violencia. La seguidilla de muertes ha generado temor entre los habitantes, que señalan que la situación parece agravarse cada vez más y sin señales claras de freno inmediato.
Varios sectores sociales coinciden en que el fenómeno estaría estrechamente relacionado con disputas derivadas del microtráfico, especialmente en barrios catalogados como neurálgicos por su alta presencia de expendios ilegales. Por ello, el llamado a las autoridades es contundente: mayor despliegue de operativos, controles permanentes, investigaciones a fondo y presencia policial estratégica en los puntos críticos para contrarrestar la ola de homicidios. La ciudadanía exige acciones que permitan recuperar la tranquilidad y evitar que diciembre —un mes que debería estar marcado por la celebración— continúe enlutando familias samarias.