El líder social y defensor de derechos humanos busca que se esclarezcan las razones por las que el Gobierno considera inviable el proyecto de desalinizadoras para Santa Marta, mientras miles de ciudadanos siguen esperando una solución definitiva a la crisis del agua.
La crisis del agua en Santa Marta sigue generando controversia y ahora llega a los estrados judiciales. El líder social y defensor de derechos humanos Charles Valero Fernández interpuso una acción popular contra la Presidencia de la República, con el propósito de obtener claridad sobre los argumentos técnicos y las pruebas que sustentan el pronunciamiento del presidente acerca de la supuesta inviabilidad del proyecto de plantas desalinizadoras para la capital del Magdalena.
Valero cuestionó públicamente la demora en el trámite de la acción judicial y aseguró que, pese al tiempo transcurrido desde su radicación, el magistrado Ferrari aún no habría resuelto su admisión ni la solicitud de una medida provisional. Por ello, hizo un llamado a los medios de comunicación para visibilizar lo que considera una situación preocupante frente a un problema que afecta a miles de familias samarias.
El reclamo se produce en medio de una crisis histórica de abastecimiento que ha obligado a numerosas comunidades a convivir con la incertidumbre de no saber cuándo tendrán agua potable de manera continua en sus hogares.
UNA PREGUNTA QUE SIGUE SIN RESPUESTA CLARA
El objetivo de la acción popular, según explicó el líder social, no es defender a un gobierno ni atacar a otro, tampoco exigir que necesariamente se ejecute el proyecto de desalinizadoras inicialmente planteado. Su intención, sostiene, es que se expliquen con argumentos verificables las razones por las cuales se considera inviable esta alternativa para enfrentar el desabastecimiento de agua.
La discusión pone sobre la mesa un interrogante de interés público: ¿cuáles son las razones técnicas, financieras y jurídicas que sustentan esa conclusión y qué alternativas concretas se plantean para garantizar el suministro del líquido a la población?
Para Valero, la ciudadanía merece respuestas respaldadas por estudios, documentos y evidencias, especialmente cuando está en juego la solución de una problemática que durante décadas ha golpeado a Santa Marta.
SIN COLORES POLÍTICOS: LO QUE IMPORTA ES QUE LLEGUE EL AGUA
El líder social insistió en que su posición no obedece a afinidades partidistas. Aseguró que no le interesa qué administración termine ejecutando la solución, siempre que sea efectiva y permita garantizar el acceso al agua potable.
Su planteamiento también apunta al gobierno de De la Espriella: si existe otra alternativa técnica y financieramente viable, afirma, lo fundamental es que se conozca, se sustente y se traduzca en resultados para las comunidades.
“Mi voto no me silencia, no me vuelve sumiso, mucho menos alcahuete”, manifestó Valero en su comunicación dirigida a los periodistas, en la que defendió su independencia frente a los partidos y movimientos políticos.
LA CRISIS DEL AGUA EXIGE RESPUESTAS, NO MÁS INCERTIDUMBRE
Mientras avanza esta controversia, la necesidad de una solución estructural al desabastecimiento continúa siendo una de las principales preocupaciones de Santa Marta. La ciudadanía necesita conocer cuáles proyectos son viables, qué recursos se requieren, cuáles son los tiempos de ejecución y qué medidas se adoptarán para garantizar el suministro.
Por ahora, será necesario conocer el estado procesal de la acción popular, las razones de la demora señalada por Valero y los argumentos oficiales que sustentan la posición sobre las desalinizadoras.
En una ciudad donde conseguir agua se ha convertido durante años en una preocupación cotidiana para numerosas familias, la exigencia del líder social resume el reclamo de fondo: más allá de quién gobierne o de quién presente la solución, Santa Marta necesita agua y explicaciones claras sobre las decisiones que pueden definir su futuro.