La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, se pronunció sobre el deterioro de las vías en la Sierra Nevada de Santa Marta y aseguró que algunos compromisos relacionados con la recuperación de la conectividad rural fueron adquiridos durante el gobierno del expresidente Gustavo Petro, pero no se concretaron.
A través de un pronunciamiento oficial, la mandataria departamental explicó que la Administración continúa dialogando con los líderes de las comunidades cafeteras y campesinas afectadas por la emergencia, mientras adelanta las gestiones administrativas necesarias para poner en funcionamiento la maquinaria amarilla y buscar soluciones que permitan recuperar la movilidad en la zona.
Guerra también señaló que existen dificultades para que el Departamento asuma algunos de los compromisos en las condiciones actuales, debido a que, según explicó, no se materializaron durante el anterior Gobierno nacional.
Otro de los puntos expuestos por la Gobernación tiene que ver con el desconocimiento de la ubicación de parte de la maquinaria amarilla. Según el comunicado, la Administración departamental presentó una denuncia ante las autoridades competentes para esclarecer lo ocurrido y lograr su recuperación.
La mandataria indicó que, gracias a esta denuncia, se ha logrado recuperar gran parte de los equipos y que actualmente se encuentra en proceso la contratación para su operación.
Mientras tanto, las comunidades rurales de la Sierra Nevada continúan enfrentando dificultades de movilidad, una situación que afecta el transporte de productos agrícolas y la salida de las cosechas, además de representar riesgos para quienes transitan por estos corredores.
La Gobernación aseguró que mantiene su compromiso de trabajar en la recuperación de las vías y en la búsqueda de alternativas para atender a las familias campesinas y cafeteras afectadas por la emergencia.
El pronunciamiento abre nuevamente el debate sobre las responsabilidades institucionales y los compromisos pendientes frente a la infraestructura vial rural, mientras las comunidades esperan que las gestiones anunciadas se traduzcan en intervenciones concretas sobre el terreno.