¡La plata se habría esfumado de las soluciones, pero la sed sigue intacta! El exconcejal José Noguera Habeych lanzó una explosiva denuncia sobre el abandono de las obras de acueducto y alcantarillado del corregimiento de Sevillano, en Ciénaga, Magdalena. Una inversión que, según el cabildante, supera los $11.000 millones y que hoy tiene a la comunidad preguntándose dónde quedaron los resultados.
La obra arrancó con un presupuesto superior a los $8.000 millones y, posteriormente, recibió una adición cercana a los $3.000 millones durante la administración del alcalde Luis Fernández Quinto. Sin embargo, de acuerdo con la denuncia, la millonaria inyección de recursos no se ha traducido en la solución que esperaban las familias de Sevillano.
¡Más millones, pero el problema sigue vivo! Esa es la contradicción que hoy exige explicaciones. Mientras los habitantes continúan esperando respuestas frente a sus necesidades de agua potable y alcantarillado, el concejal cuestiona por qué una obra de semejante magnitud permanece abandonada y qué ocurrió con los recursos adicionales.
“¿Dónde están esos $11.000 millones?”, es el interrogante que plantea Noguera Habeych, quien pidió la intervención de la Procuraduría, la Contraloría y la Fiscalía para que se investigue el caso y se establezca si hubo irregularidades en la contratación, ejecución y manejo de los dineros públicos.
La pregunta es incómoda, pero inevitable: ¿quién responde por una inversión millonaria que, según la denuncia, no ha cumplido con el objetivo esperado? ¿Qué explicaciones tiene la administración municipal sobre el estado de los trabajos, las adiciones presupuestales y el futuro de esta infraestructura?
En Sevillano, la indignación crece porque las cifras del contrato contrastan con una necesidad básica que sigue sin resolverse. No se trata solamente de cemento, tuberías o presupuestos: se trata de familias que esperan soluciones y de recursos públicos cuyo uso debe poder explicarse peso por peso.
El concejal exigió que el alcalde Luis Fernández Quinto dé la cara y aclare la situación. Ahora, la pelota está en el terreno de la administración municipal y de los organismos de control, que deberán verificar los hechos, establecer posibles responsabilidades y determinar si existe un eventual detrimento patrimonial.
En Ciénaga, la pregunta ya no es cuánto dinero se anunció para Sevillano, sino por qué, después de una inversión que superaría los $11.000 millones, la comunidad todavía espera respuestas.
Porque cuando se trata de recursos públicos, el silencio no resuelve las dudas, las obras inconclusas no llevan agua a los hogares y las explicaciones no pueden quedarse en promesas. Sevillano merece respuestas, responsables identificados si corresponde y una solución concreta.
Los señalamientos corresponden a la denuncia del concejal. La existencia de irregularidades o responsabilidades fiscales, disciplinarias o penales deberá ser determinada por las autoridades competentes.