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En menos de un mes, Abelardo De La Espriella cambia el rumbo de Colombia: derechos laborales, Israel y nuevas medidas generan debate

En menos de un mes, Abelardo De La Espriella cambia el rumbo de Colombia: derechos laborales, Israel y nuevas medidas generan debate

Apenas han transcurrido unas semanas desde la llegada de Abelardo De La Espriella a la Presidencia y su Gobierno ya ha tomado decisiones que marcan un giro frente a la administración anterior y han generado cuestionamientos en distintos sectores.


 

Uno de los cambios que más debate ha provocado está en el ámbito laboral. El Ministerio del Trabajo derogó 11 circulares expedidas durante el gobierno de Gustavo Petro, relacionadas con asuntos como trabajadores domésticos, vigilancia y otros lineamientos laborales. Aunque el Gobierno sostiene que busca corregir disposiciones que considera inconvenientes, organizaciones y sectores políticos han advertido posibles efectos sobre las garantías de los trabajadores.


 

El mayor giro, sin embargo, se presenta en la política exterior. Colombia reconoció la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, territorio cuya soberanía israelí no es reconocida por Naciones Unidas. La decisión representa un cambio profundo en la posición diplomática que el país había mantenido durante décadas.


 

A esto se suma el restablecimiento de los vínculos con Israel y la decisión de reactivar las exportaciones de carbón colombiano hacia ese país, suspendidas durante la administración Petro. El Gobierno de De La Espriella defiende la medida como una decisión económica y comercial, mientras sus críticos cuestionan el cambio de postura frente al conflicto en Medio Oriente.


 

En el frente institucional también se anunciaron cambios en la representación del Gobierno en las juntas directivas de las cámaras de comercio y un plan de choque para ProColombia, que incluye reducir burocracia y reorganizar oficinas en el exterior.


 

El Gobierno, por su parte, asegura que estas medidas hacen parte de una estrategia para “enderezar el rumbo” del país y aumentar la eficiencia del Estado. Mientras tanto, el debate apenas comienza: en pocas semanas, la nueva administración ya modificó decisiones laborales, reorientó entidades públicas y cambió de manera significativa la política exterior colombiana.