Aunque el Gobierno Nacional, la Alcaldía de Santa Marta y la Fuerza Pública reforzaron desde este miércoles el dispositivo de seguridad en la ciudad, con más de 500 militares y 600 policías desplegados en Santa Marta, la Troncal del Caribe y Ciénaga, el temor continúa marcando la jornada.
Durante las primeras horas de este miércoles, la ciudad amaneció con poca movilidad y una gran cantidad de establecimientos comerciales cerrados. Un recorrido evidenció una actividad considerablemente menor a la habitual en sectores como la Avenida del Río, la Troncal del Caribe y la vía hacia el aeropuerto.
La situación refleja que, pese al despliegue institucional anunciado después del Consejo de Seguridad, comerciantes y ciudadanos todavía sienten temor de regresar a la normalidad. En jornadas anteriores se reportaron intimidaciones a establecimientos, afectaciones al transporte y quema de vehículos, hechos que mantienen la incertidumbre entre quienes dependen de la actividad comercial para generar sus ingresos.
Desde el Gobierno se anunció que el transporte público continuaría operando y que el refuerzo de la Fuerza Pública busca garantizar las condiciones para la apertura del comercio y el desarrollo de las actividades esenciales. Sin embargo, en las calles la respuesta ha sido más cautelosa: muchos comerciantes han preferido mantener cerradas sus puertas mientras evalúan las condiciones de seguridad.
El panorama también representa un golpe para la economía local. El Comité Intergremial del Magdalena señaló que la situación de orden público está afectando sectores como el comercio, el transporte y el turismo, mientras que la Cámara de Comercio estimó pérdidas diarias por $39.590 millones para la economía de Santa Marta durante esta crisis.