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Santa Marta vuelve a quedarse sin agua: alerta por sequía revive la urgencia de una solución definitiva

Santa Marta vuelve a quedarse sin agua: alerta por sequía revive la urgencia de una solución definitiva

Santa Marta encendió nuevamente las alarmas por el agua. La reducción de los caudales que abastecen las principales plantas de tratamiento obligó a la Empresa de Servicios Públicos del Distrito (Essmar) a declarar alerta amarilla y activar planes de contingencia ante una temporada seca que amenaza con profundizar una crisis histórica en la ciudad.


 

La situación coincide con las advertencias sobre la posible llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026, un escenario que podría agravar la escasez hídrica y dejar a miles de familias enfrentando nuevamente largas jornadas sin servicio, carrotanques, tanques comunitarios y recorridos diarios en busca del líquido.


 

Según Essmar, la planta de Mamatoco pasó de recibir 750 litros por segundo a solo 560, mientras que El Roble disminuyó de 500 a 450 litros por segundo, evidenciando una fuerte reducción en las fuentes hídricas que alimentan el sistema de acueducto. Ante el panorama, la empresa activó un plan de emergencia para intentar garantizar el abastecimiento durante los próximos meses.


 

En barrios de la periferia y sectores vulnerables, la preocupación ya comenzó a sentirse. Para muchas familias, especialmente mujeres cabeza de hogar, el verano significa reorganizar sus rutinas alrededor del agua: almacenar recipientes, madrugar para aprovechar las pocas horas de servicio o caminar largas distancias hacia puntos de abastecimiento.


 

La alerta también llevó a la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag) a adoptar medidas extraordinarias para enfrentar una posible sequía extrema, priorizando el agua para consumo humano y restringiendo actividades como el llenado de piscinas, el lavado de vehículos con flujo continuo y el riego de jardines.


 

Mientras tanto, vuelve a tomar fuerza la esperanza de una solución estructural: las plantas desalinizadoras. El Gobierno nacional confirmó que el proyecto continúa en marcha y que ya existen recursos destinados para avanzar en una infraestructura capaz de convertir agua de mar en potable y aportar más de 600 litros por segundo al sistema.


 

A las puertas de cumplir 501 años, Santa Marta enfrenta nuevamente una pregunta que se repite generación tras generación: ¿hasta cuándo el acceso al agua seguirá siendo una emergencia y no un derecho garantizado para todos?