El escándalo de corrupción que sacudió a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) dio un nuevo giro explosivo. Este miércoles 20 de mayo, el exdirector de la entidad, Olmedo López, se declaró culpable de los delitos de concierto para delinquir y peculado por apropiación, en medio de uno de los casos más polémicos del gobierno de Gustavo Petro.
La decisión llegó luego de que la justicia rechazara el preacuerdo que López había negociado con la Fiscalía, en el que pretendía devolver 724 millones de pesos a cambio de beneficios judiciales. Dos jueces tumbaron el acuerdo al considerar que la cifra no correspondía al millonario desfalco que habría ayudado a ejecutar dentro de la entidad.
Ante el fracaso de esa negociación, el exfuncionario cambió radicalmente de estrategia y optó por aceptar los cargos de manera libre y voluntaria, buscando ahora una sentencia anticipada que le permita reducir su condena y evitar un juicio oral.
El nombre de López se convirtió en pieza clave dentro del entramado de corrupción que habría operado en 2023 para direccionar contratos, repartir coimas y mover recursos públicos con fines políticos. En sus declaraciones ante la justicia también mencionó a altos funcionarios del Ejecutivo, entre ellos Carlos Ramón González y César Manrique.
Uno de los episodios más escandalosos del caso fue el de los 40 carrotanques destinados a llevar agua potable a La Guajira, contratos que terminaron bajo la lupa por presuntos sobrecostos y corrupción.
Durante la audiencia, López aseguró que su confesión no era una maniobra desesperada para salvarse. “Desde hace mucho tiempo decidí no esconderme detrás del silencio”, afirmó ante la jueza del caso.
Ahora, la justicia deberá definir el próximo 26 de mayo si acepta oficialmente el allanamiento a cargos y cuál será la pena que enfrentará el exdirector de la UNGRD, quien actualmente permanece privado de la libertad.