La paciencia judicial se agotó. El Juzgado Segundo Penal Municipal para Adolescentes de Santa Marta sancionó a la gobernadora del Magdalena, María Margarita Guerra Zúñiga, por desacatar un fallo de tutela que le ordenaba responder de fondo varias peticiones elevadas por el Sindicato de Trabajadores de la Carrera Administrativa (SINTRACAD). Según el despacho, la mandataria departamental fue notificada, requerida y advertida, pero aun así no acreditó el cumplimiento efectivo de la orden judicial .
El incidente por desacato se activó tras comprobarse que, pese a alegar cumplimiento, la Gobernación no entregó respuestas claras ni congruentes a solicitudes radicadas entre julio y octubre de 2025. Para la juez, no existieron excusas válidas ni imposibilidades jurídicas o materiales que justificaran el incumplimiento, lo que evidenció una omisión atribuible directamente a la Gobernadora y una desatención abierta a la autoridad constitucional .
Como consecuencia, el fallo impuso una sanción ejemplar: cinco días de arresto en instalaciones del CTI y una multa de diez salarios mínimos legales mensuales vigentes, además de la consulta obligatoria ante el superior. El mensaje es contundente y venenoso para la clase dirigente: las tutelas no son sugerencias y desoírlas puede costar libertad y dinero