“El presidente se quitó la máscara del tigre y se puso la de la bestia”. Con esta y otras frases contundentes, el alcalde de Sincelejo, Jair Acuña, salió al paso de los fuertes cuestionamientos realizados por el presidente del Esprea, Eduardo de la Espriella, durante el evento “Milagro de las Regiones”, desarrollado en la base de Infantería de Marina de Coveñas, Sucre.
En una intervención que se extendió por cerca de 12 minutos y que fue difundida a través de Instagram y de sus redes sociales, el mandatario sincelejano entregó su versión de lo ocurrido durante el encuentro. Acuña aseguró que, contrario a lo que posteriormente trascendió públicamente, durante el evento habría sido coartado para intervenir y cuestionó la manera en que se manejó públicamente lo sucedido.
El alcalde también afirmó que durante su presencia en el lugar fue intimidado por sujetos fuertemente armados, situación que, según su versión, no habría sido mostrada de manera completa ante la opinión pública. Acuña sostuvo que las imágenes conocidas posteriormente habrían sido editadas y pidió que se conozca el contexto completo de lo ocurrido antes de emitir juicios sobre su comportamiento durante el evento.
Pero la respuesta del mandatario no se quedó allí. Acuña cuestionó directamente a De la Espriella y aseguró que se sintió “perfilado” por razones que, según él, tendrían relación con el resultado electoral obtenido en Sincelejo y Sucre en las pasadas elecciones presidenciales.
“Yo no tengo la culpa de que Sincelejo y el departamento de Sucre hayan ganado por racismo”, habría señalado el alcalde, en una de las frases más fuertes de su intervención, al tiempo que pidió al presidente del Esprea que no lo señale ni lo intimide.
“No me perfile, yo tengo familia”, fue otra de las expresiones utilizadas por Acuña, quien elevó el tono de su pronunciamiento y dejó claro que no está dispuesto a aceptar, según su versión, señalamientos que puedan poner en riesgo su integridad o la de su entorno familiar.
La controversia deja ahora enfrentadas dos versiones sobre lo sucedido en Coveñas. Mientras desde el escenario público se produjeron fuertes cuestionamientos contra la administración de Sincelejo por la situación de seguridad de la región, el alcalde decidió responder directamente y convertir el episodio en una denuncia pública sobre lo que, según él, ocurrió detrás de cámaras.
El rifirrafe entre Jair Acuña y Eduardo de la Espriella promete seguir generando reacciones en Sucre, especialmente por el tono de las declaraciones y por las acusaciones cruzadas que quedaron planteadas tras el encuentro de “Milagro de las Regiones”.