El asesinato de su hermana hace una década en Medellín y los antecedentes familiares, como un tío privado de la libertad por presunto acceso carnal abusivo, configuran —según versiones preliminares— un entorno marcado por la violencia. Estas circunstancias, sin confirmar por autoridades, son señaladas como posibles factores en el deterioro conductual que habría precedido el crimen de su mujer el pasado domingo en el barrio 20 de octubre en Santa Marta.
Omar Alexis Sánchez, señalado como presunto responsable del crimen de Laura López Villa ocurrido el pasado 20 de octubre, es oriundo de La Dorada, Caldas y desde hace varios años se había establecido en Santa Marta, donde, según versiones, intentó rehacer su vida.
Sin embargo, testimonios conocidos en las últimas horas dan cuenta de un historial de comportamientos conflictivos que hoy generan mayor preocupación en medio del proceso judicial.
De acuerdo con una fuente que pidió mantener su identidad en reserva, el hombre presuntamente estaba inmerso en el consumo de drogas y licor, lo que —según afirma— incidía directamente en cambios bruscos de personalidad y episodios de agresividad. “Omar quiere mostrar arrepentimiento cuando no es así, así que pague por lo que hizo”, aseguró la fuente.
Antecedentes de violencia y comportamientos agresivos
El testimonio también indica que, en una ocasión, Sánchez habría viajado con Natalia —con quien sostenía una relación— hasta el municipio donde residía la fuente, y allí, presuntamente, se registraron episodios de agresión verbal y maltrato. Según el relato, este tipo de comportamientos no eran aislados, sino reiterativos dentro de su entorno cercano.
Además, se señala que en su círculo familiar existirían antecedentes judiciales, como el caso de un tío que, según la fuente, se encontraría recluido en la cárcel conocida como Doña Juana por presuntos delitos sexuales. Estas afirmaciones, sin embargo, no han sido confirmadas por autoridades.
Un entorno marcado por hechos violentos
La fuente también asegura que hace aproximadamente 10 años una hermana de Sánchez, identificada como Mónica, fue asesinada en la ciudad de Medellín en un hecho violento. A esto se suma que, según el mismo testimonio, los padres del hoy señalado habrían tenido que abandonar Santa Marta debido a problemas derivados de su conducta agresiva, ante el rechazo de la comunidad.
Aunque estas versiones forman parte de relatos entregados por terceros y deberán ser verificadas por las autoridades competentes, hoy hacen parte del contexto que rodea a uno de los casos que ha generado mayor indignación por la violencia contra la mujer en el país.
Las investigaciones avanzan mientras se espera que la justicia esclarezca plenamente los hechos y determine la responsabilidad del implicado.