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Hilda Borja, la superintendente encargada que concretó en tiempo récord la devolución de la Essmar a los samarios

Hilda Borja, la superintendente encargada que concretó en tiempo récord la devolución de la Essmar a los samarios

La funcionaria fue la encargada de materializar la decisión del presidente Gustavo Petro de devolver la empresa de servicios públicos a Santa Marta. El proceso abre una nueva etapa frente a uno de los problemas más complejos de la ciudad: el acceso al agua._


 

La devolución de la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta, Essmar, al Distrito representa uno de los últimos compromisos del gobierno de Gustavo Petro con la capital del Magdalena y puso fin a una etapa de intervención que se prolongó durante varios años.


 

En la materialización de esta decisión tuvo un papel central Hilda Borja, quien se desempeña como superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios encargada y recibió la responsabilidad de avanzar en el proceso de retorno de la empresa a manos del Distrito.


 

Borja presentó la decisión como el cumplimiento de un compromiso que el presidente Gustavo Petro había asumido con los samarios, particularmente frente a la búsqueda de soluciones para la histórica crisis de agua que afecta a Santa Marta.


 

“En mi calidad de Superintendente de Servicios Públicos Domiciliarios, tuve la responsabilidad de materializar un compromiso que el presidente Gustavo Petro asumió con Santa Marta: devolver la Essmar al Distrito y abrir una nueva etapa para avanzar en las soluciones que nuestra ciudad necesita frente al histórico problema del agua”.


 

Su mensaje concluyó con una frase que resume el sentido político e institucional que le atribuyó a la decisión: “Presidente, compromiso cumplido con los samarios”.


 

Es de destacar que la  determinación de devolver la Essmar al Distrito obedeció a una decisión del presidente Petro que finalmente pudo concretarse desde la Superintendencia bajo la  administración de Borja como encargada.


 

Igualmente se pudo conocer que el anterior superintendente habría mantenido una posición contraria a entregar la empresa al Distrito, mientras que, con la llegada de Borja como encargada, se retomó el camino para hacer efectiva la devolución.


 

El cambio de rumbo permite avanzar hacia una nueva etapa para la Essmar, cuya intervención había estado marcada por la discusión sobre la capacidad del Distrito para asumir nuevamente la administración de los servicios públicos.


 

Ahora la devolución de la Essmar plantea un desafío de fondo: que el cambio administrativo se traduzca en soluciones concretas para los usuarios.


 

Santa Marta continúa enfrentando dificultades históricas en el suministro de agua potable y en la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado. Por ello, el retorno de la empresa al Distrito no constituye el punto final de la crisis, sino el comienzo de una nueva etapa.


 

El reto será convertir la decisión en resultados: garantizar la continuidad y calidad del servicio, fortalecer la infraestructura y avanzar en las soluciones estructurales que la ciudad reclama desde hace décadas.


 

Para Hilda Borja, el primer paso ya está dado, la Essmar regresó al Distrito e inicia comienza una etapa en la que la Administración Distrital deberá demostrar que puede administrar la empresa y avanzar en soluciones estructurales para el abastecimiento de agua potable, el alcantarillado y el saneamiento básico.