Habitantes denuncian que el material utilizado en los trabajos habría empeorado las condiciones de la carretera, dificultando el tránsito de motocicletas y el desplazamiento diario de las comunidades.
La inconformidad crece entre los habitantes de El Banco, Magdalena, especialmente en los corregimientos de Tamalamequito y Algarrobal, donde la comunidad cuestiona los resultados de las intervenciones realizadas en la vía que comunica a ambos sectores, bajo la administración del alcalde Ronald Darío Flores Sierra.
De acuerdo con las denuncias ciudadanas, los trabajos adelantados por la Administración Municipal, a través de la Secretaría de Planeación, no habrían cumplido con las expectativas de los residentes. Por el contrario, aseguran que el material utilizado ha convertido varios tramos de la carretera en zonas de difícil circulación, especialmente durante las lluvias.
Las imágenes compartidas por la comunidad evidencian una vía cubierta de barro rojizo y lodo, situación que dificulta considerablemente el paso de motocicletas. En algunos casos, los usuarios deben detenerse para recibir ayuda de otros vecinos y sacar sus vehículos de los atascaderos, ante la imposibilidad de avanzar con normalidad.
La molestia ciudadana aumenta porque, según los residentes, la intervención debía representar una solución a los problemas de movilidad que históricamente han afectado a estas poblaciones. Sin embargo, consideran que las condiciones actuales han terminado agravando las dificultades para desplazarse.
Cabe recordar que recientemente habitantes de la zona protagonizaron una protesta con el cierre de la carretera El Banco–Guamal, con el propósito de exigir mejoras en la infraestructura vial. Ahora, la comunidad vuelve a expresar su inconformidad y pide explicaciones sobre la calidad de los trabajos ejecutados.
Los residentes esperan que el alcalde Ronald Darío Flores Sierra y la Secretaría de Planeación revisen las condiciones de la vía, evalúen el material empleado y adopten medidas que permitan garantizar una circulación segura y transitable, incluso durante la temporada de lluvias.
Mientras tanto, la comunidad insiste en que necesita soluciones efectivas y duraderas, pues el estado de la carretera afecta sus actividades cotidianas, el transporte de productos y la movilidad de quienes deben desplazarse entre Tamalamequito, Algarrobal y la cabecera municipal de El Banco.