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¿$366 MILLONES PARA ARREGLAR LAS MÁQUINAS DE PIJIÑO… Y LAS VÍAS SIGUEN EN EL ABANDONO?

¿$366 MILLONES PARA ARREGLAR LAS MÁQUINAS DE PIJIÑO… Y LAS VÍAS SIGUEN EN EL ABANDONO?

Dos contratos adjudicados al mismo contratista generan cuestionamientos ciudadanos. Uno de los procesos habría recibido una única propuesta y la comunidad pide revisar la planeación, los costos y la ejecución de los recursos.

Una contratación que supera los $366 millones de pesos tiene bajo la lupa a la Alcaldía de Pijiño del Carmen, administración encabezada por el alcalde Orlando Machado, luego de conocerse dos procesos destinados al mantenimiento de maquinaria del municipio y adjudicados al mismo contratista.

De acuerdo con la información contractual conocida, el proceso MC-009-2026, cuyo objeto corresponde al mantenimiento de maquinaria agrícola, fue contratado por $49.025.340 con Fabián Enrique León Arquéz. Posteriormente, mediante el proceso SA-MC-008-2026, relacionado con el mantenimiento del Banco de Maquinaria Amarilla, se adjudicaron otros $317.616.200 al mismo contratista.

La suma de ambos contratos alcanza los $366.641.540, recursos públicos que serán destinados al mantenimiento del parque de maquinaria municipal.

Un solo oferente y más de $317 millones en juego

Uno de los aspectos que mayor inquietud genera entre habitantes es que, según la información conocida, el proceso relacionado con el Banco de Maquinaria Amarilla habría sido adjudicado mediante selección abreviada con una única propuesta.

Esta circunstancia no significa por sí misma que exista una irregularidad, pero sí plantea interrogantes sobre las condiciones en las que se adelantó el proceso, la participación de potenciales oferentes y las razones por las cuales finalmente solo habría llegado una propuesta.

A esto se suma que el contrato, por un valor superior a los $317 millones, contempla un plazo de aproximadamente cinco meses, situación que ha llevado a la comunidad a exigir información detallada sobre el estado de las máquinas y los trabajos que serán ejecutados.

¿Qué se va a reparar por $366 millones?

El debate ciudadano no se limita al valor de los contratos.

La comunidad quiere conocer qué maquinaria será intervenida, qué daños presenta cada equipo, cuáles son los diagnósticos técnicos que sustentan las reparaciones y cuánto se pagará por cada repuesto, servicio y hora de mano de obra.

También se pregunta cómo se verificará que las reparaciones sean efectivamente realizadas y qué mecanismos utilizará la administración para comprobar que la maquinaria quede operativa después de la millonaria inversión.

En particular, algunos habitantes cuestionan si resulta económicamente sostenible continuar destinando grandes cantidades de dinero al mantenimiento de equipos que, según sus denuncias, presentarían fallas recurrentes.

Las preguntas que quedan sobre la mesa

La contratación también ha generado interrogantes sobre la planeación de las necesidades de mantenimiento.

¿Por qué se realizaron dos procesos diferentes durante el mismo año? ¿Existe una justificación técnica que explique la separación de las necesidades? ¿Los objetos contractuales son completamente independientes? ¿Se evaluó la posibilidad de adquirir maquinaria nueva o renovar progresivamente el parque automotor?

Estas preguntas no permiten concluir que haya existido una eventual fragmentación contractual. Esa situación, en caso de ser denunciada, tendría que ser establecida mediante una revisión técnica y jurídica de los procesos por parte de los organismos competentes.

Lo que sí resulta verificable es que existen dos contratos, ambos relacionados con mantenimiento de maquinaria y ambos adjudicados al mismo contratista, que en conjunto representan más de $366 millones de recursos públicos.

Mientras tanto, persisten necesidades en la zona rural

El cuestionamiento adquiere mayor fuerza entre sectores de la comunidad debido a las necesidades que, según habitantes, continúan existiendo en el municipio.

Algunos ciudadanos aseguran que mientras se destinan cientos de millones de pesos al mantenimiento de maquinaria, persisten problemas relacionados con vías rurales, infraestructura educativa y necesidades básicas en diferentes sectores de Pijiño del Carmen.

“Es increíble que en un municipio donde faltan hasta baños en las escuelas y los caminos rurales están destruidos, se gasten más de $366 millones arreglando máquinas que se dañan cada mes”, manifestó un habitante.

Otro ciudadano planteó una comparación para cuestionar la conveniencia económica de continuar reparando los equipos:

“Si yo tuviera un carro que me costara $300 millones al año en reparaciones, lo vendo y compro otro. ¿Por qué el municipio no hace lo mismo con el dinero de todos?”, expresó.

Comunidad pide revisión y cuentas detalladas

Ante los cuestionamientos, habitantes solicitan que los organismos de control competentes revisen la contratación y, especialmente, los estudios previos, análisis del sector, precios establecidos, selección del contratista y ejecución de los contratos.

También piden que la Alcaldía publique información detallada sobre facturas, órdenes de servicio, repuestos adquiridos, valores unitarios, informes de supervisión y registros fotográficos que permitan verificar el destino de los recursos.

La comunidad reclama además una explicación pública sobre la existencia o no de un plan de renovación de maquinaria y sobre las razones técnicas que llevaron a la administración a optar por estas inversiones en mantenimiento.

La Alcaldía tiene la palabra

Hasta ahora, los elementos conocidos no permiten afirmar que exista corrupción, detrimento patrimonial o una conducta ilegal. Sin embargo, el monto de los contratos y las circunstancias señaladas por la comunidad justifican que la ciudadanía solicite transparencia y explicaciones.

La administración del alcalde Orlando Machado tendrá que explicar qué maquinaria será intervenida, cuáles son los costos individuales de las reparaciones, por qué se contrataron estos servicios bajo esas condiciones y cuáles serán los mecanismos de supervisión.

Porque más allá de quién resulte beneficiado con el contrato, la discusión central es otra:

¿Los $366.641.540 contratados permitirán recuperar de manera efectiva la maquinaria de Pijiño del Carmen o terminarán convirtiéndose en otro millonario gasto de mantenimiento que la ciudadanía tendrá que volver a pagar?

La respuesta, esta vez, no debería quedarse en los documentos del proceso contractual. La comunidad pide verla en las máquinas funcionando y en las cuentas claras.