Habitantes aseguran que, tras el primer frente frío registrado en Santa Marta, no han recibido atención por parte de la Oficina de Gestión del Riesgo y advierten que la acumulación de sedimentos representa un riesgo para la comunidad.
Los habitantes del barrio Juan XXIII, en Santa Marta, denunciaron que llevan cerca de ocho meses esperando la remoción de sedimentos que quedaron acumulados tras el primer frente frío registrado en la ciudad. Según la comunidad, la situación no ha sido atendida por la Oficina Distrital de Gestión del Riesgo.
De acuerdo con el líder comunal William Nieto, el material arrastrado por las lluvias se ha compactado con el paso del tiempo, dificultando el acceso de vehículos, entre ellos el camión recolector de basura. Además, aseguró que el polvo generado afecta la salud de los residentes, provocando enfermedades respiratorias y molestias constantes.
El lider también señaló que la acumulación de tierra ha generado problemas de convivencia entre vecinos y que, al convertirse en un espacio donde los perros hacen sus necesidades, aumenta la incomodidad para quienes viven en el sector.
La mayor preocupación, explicó Wiliam Nieto, es que con la llegada de nuevas lluvias el sedimento impida el paso normal del agua y provoque inundaciones. Según afirmó, el barrio ya ha sufrido pérdidas en temporadas invernales anteriores y temen que la situación se repita si no se realiza una intervención.
Ante este panorama, la comunidad hizo un llamado al alcalde de Santa Marta para que conozca la problemática y ordene una pronta solución. Los habitantes solicitan el retiro del sedimento acumulado y acciones preventivas que reduzcan el riesgo de nuevas emergencias durante la temporada de lluvias.