La crisis del alumbrado público en Santa Ana volvió a encender la polémica. El alcalde Aníbal “Pitufo” López aseguró que las constantes fallas en la iluminación del municipio tienen su origen en un contrato de concesión firmado en 2014 durante la administración de Leandro Lopera Aguilar, acuerdo que fue entregado a la empresa Dolmen por un periodo de 20 años y que hoy sigue generando dolores de cabeza para la comunidad.
Según el mandatario, el convenio no solo dejó al municipio amarrado por dos décadas, sino que además permitió que el sistema de alumbrado quedara rezagado frente a los avances tecnológicos que ya disfrutan otras poblaciones del Magdalena. Mientras en varios municipios las antiguas luminarias amarillas fueron reemplazadas por modernas luces LED, en Santa Ana persisten sectores enteros sumidos en la oscuridad y con equipos considerados obsoletos.
A la situación se suma una deuda que rondaría los 3.600 millones de pesos con la empresa operadora, así como cuestionamientos sobre la ausencia de una interventoría robusta y de cláusulas que obligaran a la modernización del servicio. Para la actual administración, el contrato terminó convirtiéndose en una pesada carga financiera y operativa que limita la capacidad del municipio para responder a las necesidades de una población que ha crecido durante la última década.
“Por donde se mire, ha sido un contrato nefasto para Santa Ana”, manifestó López, quien sostiene que el acuerdo no responde a la realidad actual del municipio. El alcalde anunció que su gobierno adelanta una estrategia jurídica para evaluar la posibilidad de desmontar la concesión y, paralelamente, mantiene mesas de diálogo con Dolmen para exigir mejoras inmediatas en los sectores más afectados.
La administración municipal insiste en que heredó un problema estructural que se fue agravando con los años y que ahora busca soluciones de fondo para recuperar la iluminación de calles, barrios y vías principales. Entretanto, cientos de habitantes continúan esperando que la luz regrese a zonas donde la oscuridad se ha convertido en una preocupación permanente.