Riohacha y el departamento de La Guajira todavía no salen del asombro por la muerte de alias Naín Pérez Toncel, conocido como ‘Bendito Menor’, abatido durante un operativo de las autoridades en el barrio José Arnoldo Marín , donde, según la información conocida, permanecía escondido en la vivienda de su madre mientras intentaba evadir el cerco policial.
Pero tras su caída surge una pregunta que empieza a generar inquietud: ¿alguien de su propio círculo lo entregó? ¿Vendieron a ‘Bendito Menor’? La ubicación exacta del máximo cabecilla criminal y las circunstancias en las que fue localizado alimentan las sospechas sobre una posible traición interna. Hasta el momento, esta hipótesis no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades.
Mientras avanzan las investigaciones, en distintos sectores de Riohacha crece la zozobra ante el temor de posibles represalias. La muerte de quien era señalado como uno de los principales cabecillas de esta estructura criminal podría desencadenar disputas internas por el control, ajustes de cuentas o una lucha por el liderazgo, en un territorio que ahora permanece bajo la mirada de las autoridades.
El mensaje desde el Gobierno nacional ha sido contundente: la ofensiva contra las estructuras criminales continuará. La caída de ‘Bendito Menor’ representa un golpe a la organización, pero también abre un nuevo interrogante para La Guajira: ¿qué viene ahora y quién tomará el control?
La gran pregunta queda abierta: ¿‘Bendito Menor’ cayó por el cerco de las autoridades o alguien de su propio entorno decidió venderlo?