La sombra de la corrupción vuelve a perseguir al hoy candidato presidencial Carlos Caicedo. Mientras enfrenta una investigación en la Corte Suprema de Justicia por presunto acoso sexual, ahora la Fiscalía General de la Nación pidió formalmente una condena en su contra por las millonarias irregularidades detectadas durante su paso por la Alcaldía de Santa Marta.
El ente acusador lo señaló directamente por el desastre administrativo detrás de varias obras que terminaron convertidas en ruinas, abandono y óxido: los Centros de Desarrollo Infantil de Bonda y Ciudad Equidad, además del puesto de salud de Mamatoco, proyectos que consumieron miles de millones de pesos públicos y que hoy representan uno de los mayores símbolos del despilfarro en la ciudad.
Según la Fiscalía, mientras el CDI de Bonda y el puesto de salud jamás fueron entregados, la obra de Ciudad Equidad quedó inconclusa y con graves fallas estructurales. Pese a eso, durante la administración de Caicedo se aprobaron cuantiosas adiciones presupuestales que incrementaron aún más el costo de unos proyectos que nunca beneficiaron realmente a la comunidad.
El fiscal del caso fue contundente al afirmar que las decisiones adoptadas por el exmandatario “derivaron en obras inconclusas, millonarios sobrecostos y afectaciones al acceso a servicios de salud para la ciudadanía”, razón por la cual solicitó sentencia condenatoria por los delitos de peculado por apropiación a favor de terceros y celebración de contratos sin cumplimiento de requisitos legales.
Uno de los puntos más delicados del proceso es el caso del puesto de salud de Mamatoco, donde se desembolsaron más de 6.500 millones de pesos y la obra terminó siendo otro monumento al abandono. A esto se suma la demolición de centros de salud en Bastidas, Candelaria, Taganga y La Paz, decisiones que, según la Fiscalía, se habrían tomado sin planeación seria y terminaron provocando más contratos, más adiciones y más gastos para intentar tapar el fracaso de las obras.
Pero el golpe más duro vino cuando la Fiscalía aseguró que Caicedo sí conocía las irregularidades y aun así continuó firmando contratos adicionales para “subsanar el caos” de los proyectos inconclusos. El ente investigador sostuvo que el exalcalde actuó con pleno conocimiento de que podía estar violando la ley.
“Conocía que podía estar vulnerando una norma penal y tuvo la voluntad de contrariar el ordenamiento jurídico”, afirmó textualmente el fiscal durante la audiencia.
Ahora, el hombre que busca llegar a la Presidencia de Colombia deberá responder ante la justicia por un expediente que lo señala de dejar tras de sí una cadena de elefantes blancos, sobrecostos multimillonarios y servicios de salud destruidos en Santa Marta.